| Hola,
mi nombre es Guillermina, vivo en Buenos Aires, Argentina y nunca
pensé que me animaría a contar esto que me ocurrió
durante mi infancia. Ahora tengo 27 años y estoy de novia con
un chico muy lindo que me gustaba desde la secundaria y al que pude
conquistar gracias a la paciencia y la perseverancia. Estamos planeando
ir a vivir juntos el próximo año. Podría decirse
que tenemos una vida sexual normal, aunque las fantasías estan
cada vez mas presentes y de alguna manera están ligadas a lo
que voy a relatarles y que sucedió hace como 15 años,
mas o menos , cuando yo tenía 12 casi 13. Mi novio no sabe
nada de lo que relataré a continuación. Mis padres mucho
menos. Pero mi hermano si, ya verán porque proximamente.
Yo llevaba
una vida de chica normal, iba al colegio como cualquier persona. Era
un colegio de monjas, solo de mujeres, que queda en Palermo, uno de
los barrios de Buenos Aires.
A mitad de año entró una chica nueva que se llamaba
Carolina y que viajaba mucho por un trabajo del padre. Venían
de México a pasar un año en nuestra capital. Carolina
era realmente hermosa, morocha, flaca y con unos ojos muy celestes.
Fue el comentario de todas nosotras, que los chicos del colegio de
enfrente se iban a fijar en ella enseguida. Y así ocurrió.
Esto fue el detonante de que las demás compañeras no
la quisieran demasiado. Al ver a Carolina tan sola en un país
nuevo para ella, me fui acercando y nos hicimos amigas.
Asi como un dia ella vino a comer a mi casa y mis padres quedaron
encantados, al igual que mi hermano de 14 que creo que se enamoró
un poco de ella, en otra oportunidad yo fui a comer a su casa.
Fue un
Jueves creo, hacia mucho calor y en la casa solo estaba su mamá.
Era una mujer hermosa como su hija y muy simpática. Nos preparó
el almuerzo y después de comer nos fuimos con Carolina para
su dormitorio. Allí ella me mostró algunas fotos de
los lugares en los que habían vivido. Luego me mostró
un video de ella y sus padres en la playa. Me contó que era
hija única y que siempre había soñado con tener
una hermana.
El video era típico de una familia en vacaciones, jugaban en
la arena y reían mucho. Ahí pude ver al padre de mi
amiga, que era tambien muy guapo, moreno y alto, corriendo y jugando
con ella.
De pronto el video se oscurecía y pude comprender que estaba
grabado dentro de una de las carpas para cambiarse de la playa. En
ese momento Carolina puso pausa en la cinta y me dijo:
- Esta parte la grabamos mi papá y yo solos, ¿quieres
verla?.
- Si, bueno...- Respondí yo con total inocencia.
Carolina puso play y pude ver que el padre estaba mirando a cámara
diciendo que se iba a cambiar, que Carolina saliera. “Quiero filmarte
cuando te cambias” fue la respuesta de mi amiga.
Yo en ese momento me tensé un poco y miré a Carolina
que estaba un poco colorada y me dijo:
- Me da un poco de vergüenza pero quiero que veas esta parte.
Yo me quedé completamente quieta.
Aunque estaba oscuro, pude ver al padre de Carolina sacándose
el traje de baño y quedando completamente desnudo,luego miró
a cámara con una mirada que nunca voy a olvidar y para mi sorpresa
comenzó a masturbarse mientras miraba a su hija y decía:
- ¿Te gusta ver a papito?.
- Si.- Respondía Carolina en la cinta.
Yo estaba congelada, pero no podía sacar mis ojos de la pantalla,
nunca había visto un hombre pajearse y no podía creer
el tamaño de el pene y la cara de perverso que ponía
el padre de Carolina.
En ese momento mi compañera se acercó a mi y me acarició
suavemente la pierna mientras me decía al oído:
- Mi papá me enseñó muchas cosas...ahí
yo tenía nueve años.
El video se cortaba allí. Yo estaba un poco incómoda.
Mi sorpresa fua muy grande cuando me di vuelta y pude ver a la madre
de Carolina que había visto todo y decía:
- Ese video tendrías que haberlo borrado hace tiempo.
- Lo siento mamá.- dijo Carolina.
- Ven aqúi.- dijo la madre.
Carolina se puso de pie y fue hasta su madre. La mujer tomó
una de las sillas de la habitación y se sentó en ella
obligando a Carolina a inclinarse y quedar con la cola para arriba.
Le levantó el uniforme de colegio y para mi sorpresa le bajó
la bombacha hasta dejarla con el trasero completamente descubierto.
Carolina no decía nada y se dejaba hacer esto con total naturalidad.
En ese momento la madre comenzó a azotarla con la mano y Carolina
no se quejaba pero yo podía ver la expresión de dolor
en su rostro.
- Mi hija nunca aprende.- Dijo la madre de Carolina.
Carolina me miraba y pude ver que en su mirada comenzaba a aparecer
una expresión parecida a la de su padre en el video. La madre
me hizo una seña para que me acercara a ver y eso hice. Cuando
llegúe al lado de ellas la madre me dijo:
- ¿Quieres castigarla un poco tu tambien.?
La verdad es que la invitación era de lomas extraña
pero algo en mi interior comenzaba a disfrutar de ella. Levanté
una mano y pegué una palmada en la cola de mi amiga. La madre
comenzó a acariciarme la cabeza y llevarme el cabello detrás
de las orejas. “Mas fuerte...”, me decía. Yo obedecí
y le pegué con ganas.
En eso la mujer me dice:- Tu tambien mirabas la pija de mi marido
sin decir nada. Vamos a darte a ti tambien.
Sentí un poco de miedo. Carolina se incorporó y se subió
la bombacha con expresión de dolor mientras me tomaba por las
muñecas y me colocaba sobre el regazo de su madre.
Me dejé hacer como si me fueran a acariciar.
- Que linda colita.- dijo la madre de mi amiga después de levantarme
el uniforme.
Carolina se agachó y me dio un beso en las nalgas que me provocó
un escalofrío mientras me bajaba la bombacha y me separaba
los cachetes dejando al descubierto mi ano. La madre pasó un
dedo por el y me hizo temblar. Luego las dos comenzaron a palmearme
la cola. Me dolía pero no quería que pararan. Me sentía
completamente indefensa pero al mismo tiempo estaba exitada y segura
de lo que hacía.
Cuando sentí la mano de Carolina pasando por mi concha insistentemente
comprendí que era inevitable y que estaba por tener un orgasmo.
Me estaban pajeando las dos. La madre no dejaba de pegarme en la cola
y cada tanto me metía un dedo en el culo, que me dolía
un poco pero agregaba morbo a la situación. Cuando tuve el
orgasmo las dos se detuvieron y me puse de pie.
La madre de Carolina nos tomó de las manos y nos dijo.
- Vengan conmigo que ahora me toca a mi.
Nos condujo hasta su cuarto y ante mi mirada asombrada se desvistió
hasta quedar solo en ropa interior, luego se tiró en la cama
llamándonos y abriendo las piernas. Carolina le metió
la mano en la concha, primero por arriba de la bombacha y despues
por abajo pajeandola con furia. Yo no sabía que hacer, pero
cuando la madre de Carolina sacó sus tetas del corpiño
y me dijo : - Vení bebé, comémelas despacito.
Fui hacia ella y la empecé a chupar.
La mujer se retorcía de placer y nos metió a cada una
de las dos una mano en la concha haciendonos una paja mientras haciamos
lo nuestro.
Después se dio vuelta y quedó con la cola parada, ante
lo cual Carolina le bajó mas la bombacha. Pude ver esa concha
de adulta, mojada y con poco pelo. Carolina se puso detrás
mio y guió mi mano hasta la concha de su madre diciendome:-
Cogetela bien...
Comencé a meter un dedo y despues dos dentro de la concha.
Yo estaba re caliente. Carolina empezó a darme besitos en el
cuello y a sacarme la ropa mientras su madre me pedía que le
metiera mas dedos adentro.
Luego de dos minutos estabamos las tres desnudas pajeándonos
sin pausa .
- Vení que te voy a chupar la conchita bebé.- Me dijo
la mujer y sin pensarlo me ubiqué con las piernas abiertas
delante de ella, mientras Carolina le pegaba en la cola a su madre
y le medía varios dedos dentro del culo.
Cuando sentí la lengua sobre mi clítoris, casi me desmayo
del placer. La mujer me agarró las manos y me las puso sobre
su cabeza, para que la guiara en su tarea. Tuve como tres orgasmos,
mientras veía a Carolina cogerse a su madre y pajearse a ella
misma sin parar.
Al rato, la mujer nos tomó a las dos de las manos y acostó
a Carolina boca arriba y a mi sobre ella diciendo:
- Ahora quiero ver a estas nenitas chupándose las conchitas.
Vamos que las voy a ayudar un poco.
Ubicadas en un 69 perfecto, Carolina y yo saboreamos nuestras conchas
sin parar mientras sentíamos las manos de su madre que nos
acariciaba y nos metía dedos en el culo mientras nos decía
cosas al oído.
Sentimos ruidos en la puerta de la habitación y cuandome di
vuelta vi parado al padre de Carolina mirando todo con expresión
boquiabierta.
- Hola.- dijo
Yo me quería morir.
La madre de Carolina le dijo: - Mirá que linda nenita que nos
trajo Carol, nos estamos divirtiendo un poco. ¿Queres venir?
Mientras se sacaba la ropa, yo no podía sacarle los ojos de
encima a ese hombre tan lindo y mayor. Se quedó en calzoncillos
y se le notaba una erección dentro de la tela. Vino hasta la
cama y se acostó. Su mujer se le puso al lado comenzando a
masajearle la pija sobre la ropa interior mientras me decía:
- ¿Te gustaría verle la pija a mi marido en vivo y en
directo?
Yo estaba un poco asustada pero asentí, mientras sentía
a Carolina que desde atrás me metía un dedo en el culo
dándome besitos en la oreja.
- Vení chiquita, acercate un poco que hoy no te voy a hacer
nada.- Dijo el padre de Carol mientras me agarraba de una mano y me
la ponía sobre su pija diciéndome:- Sacála y
pajeame nenita.
Sentí lo caliente que estaba la pija y se la saqué por
arriba del calzoncillo. La mujer le acariciaba los huevos y yo empecé
a pajearlo de a poco, aprendiendo a medida que vía su cara
de placer.
Carolina estaba detrás de mi chupándome el culo sin
parar.
Estaba realmente caliente, la pija estaba durísima y la madre
de Carolina me sacó la mano diciendo:
- No sabes hacerlo muy bien, te merecés un castigo.
Me agarró de las muñecas y me acostó boca abajo
pegándome en la cola mientras Carolina me tiraba un poco del
pelo y el padre miraba todo con cara de pajero.
Lo que vi luego me dejó inmóvil. Carolina se comía
la pija de su padre y este la puso en cuatro patas y se la fue metiendo
de a poco hasta el fondo mientras su mujer lo acariciaba y le agarraba
los huevos. Yo estaba arrodillada y sin darme cuenta ya me estaba
pajeando sola. Carolina me llamó mientras era penetrada ferozmente
por su padre y me dijo:
- Besame.
Me acerqué y nos empezamos a dar besitos en la boca que fueron
agrandándose hasta meternos las lenguas en la boca de la otra.
Carolina estaba acabando y el padre sacó la pija después
de escuchar el orgasmo de su hija. Se adelantó hasta mi y me
tomó del pelo
- Vení putita calentona, te vas a tomar toda la lechita.
Y sin que yo pudiera decir nada me metió la pija en la boca
y sentí a Carolina y su madre aferrándome para que no
me moviera y tirándome del pelo y dándome palmadas en
mi culo que ya estaba mas que colorado.
Sentí toda la leche dentro de mi boca y la órden de
la madre de Carolina diciendo que me la tragara. Lo hice y Carolina
me dio un beso en el cual intentó sacarme algo de la leche.
Despues siguió su madre dándome otro beso de lengua.
Pude sentir la mano del padre de Carol acariciándome mientras
decía:
- La próxima vez te voy a coger mucho. Y te conviene no contar
nada de lo que pasó aquí, te va a gustar venir de visita
siempre.
Nos acostamos los cuatro y quedamos entrelazados. Carolina me abrazó
fuertemente y acarició mi cola diciendo:
- ¿Te gustó venir a casa?
- Si, mucho. -Dije sin pensarlo.
- La próxima vez podrías traer a tu hermano, la va a
pasar muy bien.
Esas palabras fueron la predicción de lo que pasó semanas
después , pero eso lo relataré en la próxima
carta.
Reitero que aunque parezca increíble, esta historia es real,
y las dos que relataré luego también.
Saludos a todos y pueden escribirme a : guillerminalinda@hotmail.com |