A
pesar de que me estoy duchando, todavía siento el cosquilleo
en mi sexo, fruto de cómo me dejo este cabrón de Alberto,
que me dio hace unos minutos un sexo virtual tan fabuloso, que me
hizo acabar dos veces, mientras me decía las cosas que me estaría
haciendo, y como el me lo pidiera, ahora me estoy tocando mi coño
suavemente en su honor y siento ese cosquilleo que me pide otra vez,
meto mis dedos dentro del mismo, y me comienzo a masturbar, pensando
en lo que va a ser, cuando lo vea al viajar a Valparaíso, para
conocerlo personalmente.
Una vez duchada y preparada para salir, por ser hoy viernes día
de carrete, (Así se denomina en Chile, la salida a beber y
bailar y si se da......., a todo lo demás), me fui en búsqueda
de una buena mi amiga a la que fui a buscar al lugar donde trabaja
para irnos de copas por Santiago.
Debo reconocer que estaba vestida con ropas que marcaban bien los
atributos que la naturaleza me diera, ya que tengo unas tetas que
son mi orgullo por lo abundantes, una cola bien proporcionada y abundante
y una figura que hace a los hombre darse vuelta por la calle y a algunos
proponerme alguna indecencia.
Noche de chicas, pensé yo, pero no fue así, ya que Patricio
que para entonces gustaba algo de mi amiga quedó de reunirse
con nosotras.
Nos reunimos entonces, en un bar mi amiga, yo, él y un amigo,
de nombre Jorge, el que a mí no me llamó mayormente
la atención este tío, que si bien no era mal parecido,
no estaba yo en plan de conquista, la verdad.
Ahora que lo pienso, no me fijé, pero Patricio resulto tener
todos los atributos que a mí me gustan: alto, del tipo más
bien mediterráneo, con cabellos claros y ojos oscuros y no
muy delgado aunque tampoco gordo.
Luego de un par de copas la conversación se tornó un
poco aburrida, y me llamaron en ese momento a mi celular, mis amigos
de la facultad para invitarme al apartamento de uno de ellos para
salir de carrete.
Viendo que mi amiga estaba en unos arreglos con el amigo de Patricio
y ante el llamado recibido de mis amigos, decidí retirarme
para ver si con ellos podría tener algo de diversión.
Me despedí de todos en el bar, y en ese momento Patricio me
pregunta si lo podía alcanzar, si iba por su camino (que no
eran más de pocas manzanas), a lo que respondí que sí
que suba al coche, y nos fuimos los dos.
Sorprendentemente, en el trayecto en auto, tuvimos una buena conversación,
la verdad le encontré encantador a su manera, algo callado
y pasivo, como si esperara que alguien lo cuidase.
Todavía no sé muy bien como, pero le pregunté
si quería acompañarme para ir de carrete con mis compañeros,
a lo que respondió de inmediato que sí.
Llegamos al apartamento, nos sirvieron algo de comer y beber, luego
de interrogarme
acerca "del nuevo" como le bautizaron enseguida.
Debo decir que con tanto brindis que se acostumbra a hacer por estos
lados, el alcohol hizo efecto en mí, me sentía algo
mareada y más desinhibida de lo normal.
Fui por un momento a la cocina, en busca de algo que ya no recuerdo
que era, y cuando regresé, Patricio me pidió que me
sentara con él en el sillón en que él estaba.
No recuerdo muy bien, pero a mi parecer no deben haber pasado más
de diez minutos desde que regresé de la cocina y mientras hablábamos
comenzó a besarme en el cuello y detrás de las orejas,
cosa que - está de más decirlo - me excita sobremanera,
tocaba mis tetas por debajo de mis brazos mientras me abrazaba, para
que los demás no notaran nada.
Después de un rato de este cachondo "juego" empecé
a notar que todos abandonaban la sala, hasta que quedamos solos en
ella.
No hubo tiempo ni de pensarlo, cuando él me da uno de los mejores
besos que he recibido en mi vida, decidido pero a la vez suave. Los
suyos eran besos que transmitían ganas de tener sexo, además
de sus manos que recorrían todos los lugares mejor preparados
para eso.
A la vez, toma mi mano y me la pone en su polla, que ya estaba a mil,
y me dice: "mira como me tienes". "Te quieres ir a
otro lugar?".
Yo, sin pensarlo mucho, olvidada ya la idea inicial de salir de marcha
por Santiago, y con la cabeza puesta en que si, y viendo como me habían
gustado sus besos, y que probablemente lo que venía sería
aún mejor me despedí de todos y nos fuimos de ahí.
Ya había dicho que el alcohol me hizo efecto, y como soy responsable,
si bebo no conduzco, pasé las llaves del coche a él.
Un par de minutos más adelante comencé a sobarle la
polla por encima del pantalón, mientras conducía, a
la par que le susurraba Te gusta como te acaricio la polla Patricio......?
y otro par de minutos más adelante, desabrochando su bragueta,
saque del encierro su pene, el que estaba gordo y jugoso, diciéndole
mientras lo hacía te voy a dar una mamada que te va a dejar
loquito vida...... y comencé a darle una mamada de aquellas
que mientras viva no podrá olvidar, con lo que lo desconcentré
absolutamente de la labor de conducirme sana y salva a algún
lugar seguro, ya que entre jadeos y suspiros me dijo Marina pero
que bien que me la chupas, me estas volviendo loco, sigue así,
amor, que me gusta mucho......, pero por precaución, suspendí
mi mamada al ver que casi pierde el control del vehículo de
tanto placer que estaba sintiendo., por lo que en la primera calle
lo bastante en penumbras aparcó, inclinó el asiento
y se abrió su pantalón para dejar ante mí su
linda polla absolutamente erecta y sus huevos a la vista.
Comenzamos a besarnos, con lo que el calor me subió aún
más, y me pidió que volviera a comerle la polla, a lo
que accedí con todo gusto comenzando por pasarla por los labios
sólo tocándolos con ellos, siguiendo con una mamada
más bien pausada, durante la cual intenté "ordeñar"
la punta y su glande, y luego pasando la lengua a lo largo de toda
ella. Después hice un esfuerzo por meter toda esa polla a mi
boca, tarea que no pude llevar a cabo y que procedí a completar
poniendo una de mis manos en la base.
Mientras esto hacia, Patricio jadeando me decía Que bien que
chupas el pico Marina, me haces gozar como nunca, eres una artista
en esto, sigue chupando que me dan escalofríos de placer, asíiiiiiii..........,
sigue amor, no pares, sigueeeeeee......., Cojéeme bien con
tu boquita, reina...........
Al cabo de un rato, me avisó que se venía, así
que yo disminuí un poco la intensidad de la mamada, hasta detenerla
completamente.
Comenzamos luego a besarnos nuevamente, y a investigar todo lo que
habíamos sentido antes en el apartamento, pero ahora solos,
no menos expectantes (recordad que habíamos aparcado en la
calle), y ya sin pudor, nos quitamos la ropa.
Como mis tetas son más bien grandes, al verlas exclamo ,
que hermosas tetas tienes amor, te las quiero comer todas, me quiero
meter cada una en mi boca no sabes lo que me gustan las tetas como
las tuyas...... y parecía volverlo loco de placer, entonces
comenzó a masajeármelas, medianamente suave al principio,
y luego fuertísimo, lo que aumentó aún más
mi creciente estado de excitación, las comenzó a chupetear
y relamer y después definitivamente me comió las tetas,
por la calentura que le provocaban, era tan bonito la forma en que
me las comía las , que no pude dejar de exclamar, cómetelas
todas cabrón, chúpamelas bien y muérdeme bien
los pezones que eso me excita mas, sigue así, cariño,
que me vuelves loca casi me estoy corriendo con solo chuparme las
tetas, sigue y no pareeeeessssss...........
Como la chupada que me estaba brindando nos puso a ambos en un estado
de calentura tal, que sin decir una palabra ninguno de los dos, decidimos
que era llegada la hora de que me penetrara y gozáramos al
máximo.
Como los dos no habíamos tenido antes experiencia en tener
sexo en un automóvil, no conocíamos la incomodidad de
la situación. Era todo un enredo de piernas, brazos, y cuerpos,
especialmente él, porque yo soy más bien baja, pero
él mide sobre los 185 cm. (pobre.....!!).
Intentó ponerse sobre mí, pero la posición, a
decir verdad, era absolutamente incomoda; ni siquiera con todas las
ganas que teníamos pudo introducir su polla en mi coño
y mantenerla en el y ..así que la solución más
obvia fue que yo me pusiera sobre él., a la vez que me decía,
te vas a comer toda mi pico Marina, te voy a penetrar hasta mis huevos,
y te acabare una catarata de leche, por como me has dejado de caliente
con tu mamada, preciosa...., a lo que le respondí frenética
por sentir bien adentro ese tremendo garrote que tenía, Métemela
bien adentro que la quiero sentir hasta el fondo de mi cuerpo, Patricio,
tienes una verga que me enloquece, cojéeme con esa polla bien
mi coño......
Así que la solución más obvia fue que yo me pusiera
sobre él, mirándole a la cara me senté sobre
su polla hinchada y erecta como estaba que lo único que quería
era encontrar un lugar cálido para acomodarse, y qué
mejor lugar que mi coñito húmedo y tibio?, ahí
estuvo mucho rato, ya ni siquiera me acuerdo cuanto tiempo habrá
sido, jugando a entrar y salir hasta que de repente Patricio me avisa
que ya no puede más y que está a punto de correrse,
sólo pensar en eso me puso más cachonda aún,
y aunque yo ya había tenido un orgasmo cuando sentí
su esperma entrando en mi tuve un segundo orgasmo exquisito
coronado con caricias y expresiones lindas dichas por él en
mi oído.
Después de eso, ambos fumamos
del mismo cigarrillo, mientras él se vestía rapidísimo;
yo, la verdad debo tener algo de exhibicionista, porque por mucho
que él insistía en que me vistiera, permanecí
desnuda por un buen rato más, el sólo hecho de pensar
en que alguien se pudiese acercar al coche hacía que me dieran
aún menos ganas de vestirme...
Estuvimos un rato conversando, haciendo arrumacos (no mucho, porque
yo no soy de ese tipo de persona), besándonos y tocándonos
por todos lados, hasta que la polla de mi amigo despertó nuevamente,
y él me pidió que otra vez se la comiera, a lo que yo
accedí encantada (os he dicho que ese es mi deporte favorito?).
Estaba él follándome por la boca espectacularmente,
yo me metía todo lo que me cabía de su polla en mi boca,
lamiendo esos ricos juguitos previos que brotan de ella cuando de
repente por los espejos laterales se divisa el reflejo de unos focos,
con lo cual la adrenalina se me subió a mil: "quédate
muy quieta, para que las personas que vienen en el otro coche no nos
vean", me dijo él, y yo que soy muy obediente, le hice
caso, y ahí me quedé hasta que pasó el otro coche.
Luego de eso, dado el contratiempo que sufrimos la vez anterior, él
trató de innovar en la estrategia de la posición, acomodándose
sentado en el asiento del co-piloto con la verga dura de tantas emociones
intenta sentarme a mi encima de ella, pero esta vez hacia el otro
lado, como tantas veces había visto supongo en alguna película
o algo así; pero, como la vida no es como en las película,
obviamente no resultó, y ahí optamos por la mejor solución:
pasarnos al asiento trasero del coche!!!!
Ahora si que había una maraña de piernas y brazos y
cuerpos, pero bastante más cómodo que las dos posiciones
anteriores, y comenzamos a follar con toda la pasión que fuimos
capaces; al principio muy lento y suave y después fuertemente
ya ni siquiera nos acordábamos donde estábamos, ni tampoco
nos importaba si alguien pudiera vernos.
Tuve dos orgasmos más, el primero cuando con suavidad, poco
después de empezar a follar él sacaba su polla de mi
y me la introducía con delicadeza, pero con fuerza hasta los
huevos, y el segundo más brutal, cuando la intensidad de la
cogida iba en aumento, fue espectacular sentir todo ese placer mezclado
con toda esa fuerza y sentirle a él tan excitado que no podía
detenerse cuando lo cierto es que era yo la que estaba tan caliente
que no dejaría que el me quitara esa polla que en ese momento
era toda mía!!!
Después de eso, me dijo que si no paraba ya mismo acabaría
y no estaba seguro cuanto le costaría recuperarse, y que no
podía dejar de hacérmelo por el culo, así que
otra vez a buscar el acomodo en el espacio pequeño en que nos
encontrábamos!!. Esta vez, la posición elegida fue mirando
hacia atrás, de rodillas en el asiento posterior donde estábamos,
como de costado, para que él pudiese ubicarse detrás
de mí y desde allí atacarme el culo.
Lamentablemente por el, y por suerte para mi (porque me dolió
un poco), esto duro sólo un par de minutos, porque era tal
el grado de excitación que el tenia que al cabo de muy poco
tiempo sentí el culo lleno de su leche, pero esto me calentó
sobremanera, así que le pedí que no sacara su polla
de ahí y que siguiera moviéndose tal como lo estaba
haciendo, continuó sólo con el movimiento de la polla
en mi culo, sin el mete y saca y así fue como alcancé
el último orgasmo de
la noche y el mejor de todos...
Espero volver a repetir la experiencia que tuve con Patricio, pero
esta vez en algún lugar menos incómodo, aunque...a veces
son esas pequeñas cosas lo que permite que las historias sean
todas distintas....quien sabe si la próxima vez es en un lugar
aún mas incomodo y eso mismo sea lo que lo haga aún
más excitante...
Rian_319@hotmail.com
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