Mi clienta, una señora... - LunaCostanera

Mi clienta, una señora hecha y derecha.
Este relato está dedicado especialmente a Mónica, para que se dispersen sus
dudas.
Como comentara en relatos anteriores, respecto a la relación que mantengo
con mi suegra y su amiga (aunque alguna vez he invitado a un amigo, al cual
le tengo toda la confianza del mundo) ahora voy a relatar lo sucedido con
una clienta de años.
Ya había dicho que soy vendedor y que estoy todo el día en la calle,
visitando gente, haciendo negocios y en honor a la verdad… intentando
cobrar.
Hace tiempo que veo a un comercio que lo atienden marido y mujer, el muy
jodón, simpático y siempre listo para opinar de las clientas…, por el otro
lado, ella, una señora de unos 50 años pero muy bien llevados…, seria, fina
y muy educada.
Hace unos meses, al ir a visitarlos, los encuentro con el negocio casi lleno
y con un humor de perros por que los dos, más los empleados estaban tapados de trabajo y la pareja de dueños discutiendo muy acaloradamente a los gritos.
Al ver esto, charlé dos palabras con un empleado y al ver que el horno no
estaba para bollos pensé en volver otro día pero Oscar (el dueño) me vió y
me llamó.
Delante de su mujer, me dijo que menos mal había llegado por que quería ir a
tomar un café y dejar a esta loca de mierda que me está volviendo loco.
Al ver esto, intenté tranquilizar a las partes y diciéndole a Oscar que se
tranquilice, lo invité a tomar un café.
Café y cigarrillos de por medio, le pregunté cual era el problema y me
confiesa que su mujer lo había visto un par de veces con una clienta y que
lo estaba cagando a pedos pero el necesitaba tener unas horas libres par
poder seguir con un asuntito pendiente con esa señora.
Como es un buen cliente, le dije que no se haga problema y que cuando tenga que rajarse, me llame por T.E. y de última, estábamos tomando un café por temas de negocios.
Oscar quedó loco de contento y me dijo: Te ganaste el día pibe!!! De acá va
a salir una linda sociedad.
Al día siguiente, Oscar me estaba llamando y me decía que tenía que verme de 9,30 a 12 hs para liquidar el asuntito pendiente, por lo que le contesté que
haga su vida y yo no atendería el T.E.
Un día después fui al negocio, me atiende Oscar como a un hijo, se caga de
risa, habla de mil boludeces y me dice que le haga el pedido a la esposa,
por que el tenía que terminar un negocio por los datos que le había dado
ayer.
Con la cara de boludo, le deseo suerte y cuando se fue, la miro a la esposa
y le digo: Bueno Lucia, listo para tomar el pedido; ¿Qué necesita?
Cuando termino, me dice que vaya a la oficina con ella, entramos y me dice:
¿Sabes que necesito? Que no me tomes de boluda. Siempre fuiste un tipo
educado, serio y buena persona y no me parece que tires ese concepto a la
mierda para quedar bien con un viejo que como le dio bola una mucama, está
creyendo que es un ganador y que lo único que le importa es él.
Debo reconocer que me sentí muy mal pero como entre bueyes no hay cornadas, me hice el desentendido y le contesté: Lucía, usted me conoce hace tiempo, sabe que la aprecio mucho igual que a su marido, pero en problemas de pareja no me meto, por que al final termino como el comedido y mi interés es mantener esta relación como hasta ahora o mejor.
Lucía me miró y me dijo, con los ojos llenos de lágrimas, son todos iguales,
una mierda!!!.
Al oír esto la miro y le recrimino, Usted no está siendo justa, por que está
juzgando a todos por igual y yo no tengo parte en este asunto, además, tanto
Oscar como usted son grandes y bien saben lo que cada uno hace y deja de
hacer.
Me volvió a mirar y me dijo: claro…, tenés razón, perdoname, es que estoy
muy molesta y me la agarré con vos… si después de todo, vos sos un tipo
piola y no mandarías al frente a nadie, no?
Debo reconocer que me corrió un frío tremendo pero como no me iba a arrugar, le dije:seguro Lucía y si me necesita para cualquier cosa, me llama y listo.
Una semana después, Lucía me estaba llamando por T.E. y me pedía que vaya urgente.
Cuando llego al negocio me pregunta si estaba con el auto y le digo que sí,
por ende, agarra la cartera, le dice al encargado que se quedaba solo y me
dice vení conmigo: AHORA.
Subimos al auto y me hace parar a dos cuadras, yo no entendía nada pero me
dice que no hace falta hablar, que con mirar alcanza.
Al rato, viene Oscar caminando por la calle, toca el timbre en una casa y
una mujer lo recibe con un beso en la boca y entran muy rápido, como
escondiéndose.
Lucia me mira y me dice: ves!!! Me dijo que se iba con vos!!! Lo mato!!!
Gallego de mierda, lo mato!!!. Traté de tranquilizarla y ahí me dijo: y si
en vez de matarlo lo cago?
Con una mirada fuerte me mira y me dice, vos te animarías a ir a un hotel
conmigo?
Me quedé helado. Debo reconocer que era una mujer muy interesante, pero así de una, me dejó sin palabras pero con vergüenza le contesté con la cabeza, intentando decir que sí.
Arranqué el auto y fuimos a un hotel de la calle Yerbal, ni bien entramos,
no me dejó decir nada, se tiró arriba mío y empezó a besarme, a acariciarme,
a lamerme por el cuello y a sacarme la ropa como podía.
Debo reconocer que era una mujer hermosa, pero estaba sacada y no paraba de moverse.
Al rato, estábamos los dos en bolas en la cama y me dice, ponete un forro,
no vamos a hacer quilombo pero por favor, cojeme toda!!!
Empezamos en la posición tradicional, ella me besaba y me hablaba y yo
estaba disfrutando como un loco, pero muy despacio y con mucha ternura.
Al rato, cambiamos de posición y ella se montó arriba mío, se clavaba todo
con un amor increíble y mientras me decía: tocame, acariciame, haceme tuya.
Después de un rato, acabé como un toro!!! Ella se recostó sobre mí y después
de darme un beso en la boca me dijo gracias, lo necesitaba.
Al rato, de estar abrazados en la cama, la empecé a besar y ella se dejó
tocar íntegra.
Bajé hasta su pubis y empecé a besarlo…, habré estado como quince minutos
hasta que con un grito acabó bañándome la cara con su orgasmo.
Se incorporó en la cama y me dijo: Ahora me toca a mí… y ahí empezó a
besarme la poronga.
Debo reconocer que sabía como hacerlo…, lo hizo con una dulzura tremenda
hasta que no aguantaba más y le dije que quería acabar…, en ese momento, me recostó de espalda en la cama y arrodillada, sin las manos, me chupó de una manera que fue increíble.
Acabé en su boca y se la tomó sin decir nada.
Me mostró la boca vacía y me dio un beso.
Nos fuimos a bañar y me pidió que la llevara hasta el negocio.
Así lo hicimos y cuando se bajaba me dijo, cualquier día de estos nos
vemos!!!
Por suerte, de vez en cuando me llama Lucía.
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