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De todo el grupo de amigos que frecuentábamos
el club, Mario era el que menos exteriorizaba sus comentarios sobre
las mujeres que todos conocíamos y que eran motivo frecuentes
de nuestras charlas en la confitería, y mucho menos de comentar
sobre sus encuentros con amigas.
Buen mozo, y con una buen altura y figura, su práctica del
básquet ball, le había desarrollado un cuerpo atlético,
pero su forma de ser, no hacia de el demasiado comunicativo y de dar
opiniones como si lo hacíamos nosotros.
Por eso, ese domingo después del almuerzo, los que compartíamos
un café, nos quedamos sorprendidos al escucharlo decir, al
ver pasar a una de nuestras amigas hacia las canchas del club, Han
notado ustedes, como se ha puesto Fernanda, luego de su separación...?,
se fijaron que ahora más que nunca práctica distintos
deportes, casi todos los días y ha mejorado muy mucho su figura.....?
Todos los miramos y nos quedamos sorprendidos por su afirmación,
y procedimos a mirar a la dama que se alejaba, y realmente ahora que
Mario nos lo había echo notar, nos dimos cuenta en verdad del
cambio producido en ella.
Fernanda, era una amiga del grupo que se había divorciado haría
alrededor de un año atrás.
Mario continuo diciendo, luego de elaborar su luto personal por
el divorcio, había reiniciado sus actividades deportivas y
era ahora la admiración de los hombres del club, por lo buena
que esta, fruto de sus sesiones de gimnasia y las distintas actividades
deportivas que practica, en especial el básquet.
Con estos dichos, pudimos observar algo a lo que no habíamos
prestado demasiada atención anteriormente, y era que tanto
despliegue deportivo le permitía tener una físico esplendoroso,
rematado por una cola firme y parada, como así un par de tetas
de película.
Por tratarse de la esposa de un amigo nuestro, antes de su separación
nunca habíamos destacado el aspecto sensual que Fernanda transmitía,
pero producida esta, y por tal motivo habiendo dejado de concurrir
al club Juan Carlos, su marido, el comentario de Mario nos hizo mirarla
con otros ojos.
Seguimos conversando de otros temas y pasado un rato, vemos que viene
de regreso hacia nosotros Fernanda, la que acercándose a nuestra
mesa y luego de saludarnos con un beso en la mejilla a cada uno, se
acerco a Mario y con un sonrisa en sus labios le dijo, Mario no quieres
venir a jugar un partido, vamos a jugar un mixto y nos falta un varón
para completar los dos equipos?...
No, puedo decir si realmente se desprendía de ella un aroma
especial que correspondía al perfume que ella usaba o se trataba
de su olor a hembra o tal vez que estábamos condicionados por
lo que habláramos antes, pero la cercanía con Fernanda,
nos produjo a todos los presentes una sensación y un sentimiento
de sensualidad y erotismo increíble
A todo esto, Mario procedió a aceptar y disculpándose
con nosotros, se dirigió al vestuario para ponerse su equipo
deportivo, quedando en encontrarse con el resto del equipo, en pocos
minutos en la cancha.
Intrigados por esta invitación, ya que Mario no era un habitual
compañero de básquet de Fernanda, todos los que nos
encontrábamos en la confitería decidimos dirigirnos
a presenciar el partido y ver como se desarrollaba el mismo.
Llegamos cuando ya Mario se encontraba en la misma y allí pudimos
observar que el jugaría en el equipo contrario al de Fernanda,
estando cada uno conformado por dos hombres y tres mujeres.
Comenzado el juego, pudimos comprobar que a poco de su inicio, Mario
se dedicaba más que nada de marcar a Fernanda, no dejando pasar
la oportunidad al hacerlo, de rozar con sus manos su trasero o sus
tetas, llegando en un momento, en que la cruzo bien pegado a ella,
a apretarle una de sus tetas con su mano, pudiendo ver que a ella
me miro, pero no dijo nada.
Terminado el partido, el grupo se disgrego para distintos lados del
club, y Mario se ocupo de llevar el balón a la utilería
del club, observando al dirigirse allí, que Fernanda, se le
acercaba, y al alcanzarlo, le dijo: así que te interesaba
más mi anatomía que el partido, no es cierto
Con una sonrisa entre tímida y pícara en su cara, le
respondió haciéndose el tonto porque lo decís,
Fernanda...?
Por lo bien que me manoteaste durante todo el partido, y hasta llegaste
a apretarme una teta, no te hagas el distraído, le dijo demostrando
un enojo que no era tal.
La verdad, es que tenés razón, lo que pasa es que
estas muy buena, y mis manos no se podían contener, le respondió,
justo cuando llegaron a la utilería, la que por ser domingo
no contaba con el personal que la atendía.
Así que ingresó para guardar el balón en un estante,
viendo al hacerlo que Fernanda, también lo había echo
y estaba mirando lo que contenía una vitrina que allí
se hallaba, un poco inclinada hacia delante, consiguiendo de esa forma
que se le destacara aún más su maravilloso culo.
Sin pensarlo demasiado, se acerco a ella por detrás, y tomándola
por la cintura, la apretó contra su cuerpo, haciendo que ella
al sentir el abrazo se levantara, y mientras la abrazaba, le daba
besos en su cuello.
Al sentirlos, se dio vuelta y Mario nuevamente la apretó contra
su pecho, y como ambos tenían los shorts con que jugaron, y
que son de una tela muy delgadita, los sexos de ambos se aproximaron
y pudieron sentir el calor de cada uno, mientras que ella pudo sentir
la erección que él tenía.
Este apoyo los labios sobre los suyos, y noto como Fernanda, los abría
y recibía su lengua dentro de la boca, a la vez que su lengua
se entretenía en jugar con ella.
Se besaron dulce pero apasionadamente, por un buen rato, y pudo comprobar
que el calor de su entrepierna aumentaba, por lo que tomándola
de la cintura, la condujo hasta la puerta de la utilería, la
que cerro, y poniéndola de espaldas a el, contra la pared,
la volvió a abrazar, mientras comenzaba a bajarle su short
hasta debajo de su rodilla, comprobando al hacerlo que al igual que
el, no tenía nada debajo del mismo.
A continuación, y luego de hacerle abrir un poco sus piernas,
procedió a refregar su pene bien duro, entre los cachetes de
su culo, y a meterle de un solo envión, el mismo en la concha,
la que ya estaba lo suficientemente húmeda, como para hacer
que se deslizara suavemente hasta el fondo de su vagina.
Ahhhhhhhhh, que delicia sentirla así...., le dijo al sentirse
empalada, por favor déjala un momento así que la quiero
sentir con todo su calor......, que lindo se siente, cuanto hace que
no tenía una buena pija dentro mío.
Y a continuación, ella comenzó a moverse circularmente,
como para que toda su vagina sufriera el roce de ese pene que estaba
ya por reventar, por lo que acompañó sus movimientos
y con cada uno de ellos sentía oleadas de placer que le recorrían
desde los pies a la cabeza.
No te vayas todavía esperame que te quiero gozar mucho y
acabar los dos juntos, seguiiiii, dale, no te detengas, más
fuerte, cariño, dale, dame más que estoy por acabarte,
que ricooooooo....., como me gusta, amor, seguiiiii, ahhhhhhhh.. cojéeme
bien esa concha, que es tuya, amor....
Dicho esto y como ya no podía aguantar más su eyaculación,
Mario, la apretó fuertemente, y mientras le decía
te gusta como te estoy cogiendo, no?, te gusta sentir bien adentro
mi pija?, toma, aquí la tenés, toda esta leche es para
vos, mientras le largaba dentro de su concha, todo el fruto de su
contención.
Se quedaron un momento los dos quietos, disfrutando todavía
del hermoso polvo que se habían echado, y Fernanda, dándose
vuelta, le estampó un tremendo beso que lo dejo casi mareado,
y al separarse le dijo: cuanto tiempo hacia que quería te
animaras sonso, yo también te tenía ganas, y por eso
hoy te puse en el otro equipo, para que si vos no me apretabas, lo
iba a hacer yo..., mientras se sonreía.
Mario se quedó perplejo por esta confesión, y lo único
que atinó a hacer, fue ayudarla a secarse los muslos y su concha,
ya que estaba toda mojada por ambas leches.
Al reaccionar, le comentó: pero Fernanda, yo te quiero disfrutar
y que me disfrutes, no como dos noviecitos apurados, sino con todos
los chiches...
Respondiendo Fernanda, le dijo: entonces ven esta noche a cenar
a casa y allí podremos disfrutar sin apuro, te espero a las
8,30 así me das tiempo de preparar algo rico para cenar.
Cada uno tomo rumbo a su vestuario y Mario mientras se duchaba todavía
no salía de su asombro, de haberse podido comer semejante caramelito.
A las 8,29 estaba tocando el timbre en el departamento de Fernanda,
con la mano libre, ya que llevaba dos botellas de champagne que compró
frías en un Open 24 y una bandeja de masas para festejar el
encuentro.
Al abrirle la puerta, pudo observar que Fernanda tenía puesto
una camisola casi transparente que le llegaba hasta un poquito debajo
de sus rodillas, dejando traslucir a la altura de sus pechos, que
no llevaba sostén, donde se marcaba le presión de sus
pezones sobre la tela.
Se dieron un beso en la mejilla y la acompañó hasta
la cocina para dejar las botellas en el refrigerador, comprobando
que en la misma sobrevolaba un aroma exquisito de algo que ella estaba
cocinando.
Tomándola por su cintura, se fueron a la sala, donde ella le
sirvió un whisky con hielo y otro para ella, sentándose
a continuación a su lado en el sillón de tres cuerpos
que había allí.
Mario dejó de lado su bebida y acercándose la abrasó
y le dic un beso en sus labios, los que se abrieron y le chuparon
los suyos con pasión, mientras que con la otra mano, procedió
a acariciarle las tetas por sobre la camisola.
Fernanda alargó su mano y comenzó a tocarle la pija
por encima del pantalón, llevando su mano de adelante hacia
atrás, haciéndole experimentar sensaciones diversas
con cada caricia.
En eso estaban cuando ella desprendiéndose y mirándolo
con una sonrisa picara, le dijo: es mejor que vaya a ver la comida,
ya tendremos tiempo Mario para jugar con nuestras manos y con algo
más.....
En el poco tiempo de que dispuso, había preparado una comida
exquisita, pero pensando en lo que vendría después,
para nada pesada, así que dieron cuenta de la misma, acompañada
con una botella de buen vino, y entre cada porción que comían,
se fueron besando, que los puso más calientes de lo que ya
estaban.
Finalizada la cena y ya tomado el café, se volvieron a sentar
en la sala, pero esta vez, Fernanda se sentó sobre su falda
, lo que le permitió meter mano debajo de su camisola, comprobando
allí, que su tanga era un minúsculo triangulito que
le cubría apenas el sexo, y por detrás se introducía
totalmente entre los cachetes de su hermoso culo.
Metió dos dedos por debajo de la tanga y comenzó a hacerle
una paja en su concha, la que estaba depilada y totalmente mojada,
abriendo Fernanda sus piernas para permitirle accionar libremente.
Mientras tanto, ella le daba besos en el cuello, detrás de
las orejas y en la boca, y el seguía metiendo y sacando dos
de sus dedos de su sexo, mientras que con el pulgar le hacia caricias
en el clítoris, lo que le producía sensaciones de placer
que se traducían en unos grititos y le hacían exclamar,
Hay cariño, como me calentás, seguí así,
vida, me haces ver las estrellas de placer, amoooooooooor........,
que rico me haces la pajaaaaaaa......, pero quiero pronto tu pija
dentro mío, te quiero sentir bien adentro.......
Mientras decía esto, su cuerpo fue recorrido por un movimiento
que le hizo arquear su cuerpo, a la vez que levantaba su pelvis, anunciando
que estaba a punto de acabar, lo que hizo en medio de exclamaciones
de placer, hijo de puta, que lindo me haces acabar, me estoy corriendo
un mar de leche, papitooooooo, cuanto hace que no gozaba así,
mi amooooooooooor, suerte que te espere a voossssss, te deseaba muchoooooooo.......
Se fundieron en un largo beso y mientras se recuperaban los dos, el
le acariciaba esos dos hermosos globos que tenía por senos,
y le daba pellizquitos en sus pezones.
Ella se levanto de donde estaba y se dirigió a higienizarse,
llamándolo al salir del baño, con una mirada pícara
en sus ojos, para que la acompañara a su dormitorio.
Mario que con todos los juegos que habían tenido, estaba con
su pija bien dura, se dirigió al dormitorio, encontrando a
Fernanda, que habiéndose quitado la camisola que llevaba, estaba
en todo su esplendor aguardándolo junto al lecho, habiéndose
cambiado de tanga, pero sin su corpiño.
Se acerco a ella y se brindaron otro ardiente beso, en donde sus lenguas
se enroscaban buscando cada una penetrar en la boca del otro, y los
cuerpos parecían querer fundirse en uno solo, mientras que
los sexos calientes por el deseo, se pegaban como queriendo romper
la barrera de la ropa que ambos llevaban puesta.
Despacio pero torpemente, se fueron quitando la ropa, hasta quedar
los dos desnudos completamente y en ese momento, Fernanda, haciéndolo
girar sobre si mismo, lo impulsó sobre su cama, haciendo que
quedara de espaldas en la misma, procediendo ella a continuación
a sentarse sobre su cuerpo, haciendo que la pija, se refregara contra
su sexo por unos instantes, pero a continuación se levanto
levemente y tomando con una de sus manos la verga bien parada, la
deslizo por su canal entre sus nalgas, y procedió a presentarla
en la puerta de su culo, al momento que le decía, ya se como
me mirabas mi culo en el club, y ahora quiero que lo disfrutes y me
hagas disfrutar a mi, con esa hermosa verga que tienes......, y dicho
esto se dejo caer sobre la misma, haciendo que entrara en ese nidito
caliente que tanto había el admirado y deseado cuando la veía,
de un solo envión.
Comenzó en forma lenta a efectuar unos movimientos con su pelvis,
haciendo que la pija se introdujera bien adentro y brindándole
unas sensaciones increíbles al sentir como todo su ano se dilataba
al recibir ese miembro, que se encontraba en todo su vigor.
Cuando comprobó que se lo había introducido todo, comenzó
a moverse de arriba hacia abajo, sin permitir que la pija se saliera
de su angelical agujerito, y Mario que de tan caliente que estaba
tenía el temor de irse rápido, sin disfrutar a pleno
ese monumento de mujer, le decía, sentís como te entra
toda mi pija en tu hermoso culo.......?, movete despacito así
podemos gozar mucho mas......, siiiiiiiii......., que lindo lo haces
Fernanda, seguí así que me volvés loco, siiiiii.......
vida, que rico que cojeeeeeeees...........
A su vez, con una de sus manos, le acariciaba ese botón durito
que era su clítoris, lo que le producía mas placer y
con uno de sus dedos, bien metido dentro de su concha, le acariciaba
el interior de la misma, la que se encontraba otra vez muy mojada.,
y ardiente.
Cuando Fernanda reconoció que se estaba por venir, acelero
sus movimientos, y mientras como si fuera una danza frenética,
exclamaba, cojéeme mi culo, amor, seguí moviendo esa
pija dura que tienes, así me lo llenas con tu leche, que lindo
me estas cogiendo, como gozo, seguí asiiiiiiiií..............,
no pares ahora mi macho adorado, quiero sentirte bien dentro mío,
cuanto placer que me das, desgraciado, siento que te acabo, que ricoooooooo,
lléname mi culo con tu leche......
Dicho lo cual, y sintiendo que ella experimentaba una serie de descargas
que hacían que su esfínter se contrajera y se abriera,
apretándole la pija en esos movimientos, Mario, levantando
su pelvis, con un último empellón le mandó su
pija hasta el fondo, sintiendo que sus huevos golpeaban contra la
entrada del culo, al momento que Fernanda, ya alcanzado su segundo
orgasmo, se dejaba caer sobre su pecho, y se puso a morderle el pezón,
con tantas ansias que pensó se lo iba a cortar.
Cuanto hacia que no gozaba como ahora, amor, no sabes lo que deseaba
tener una noche de sexo como esta, ya que desde que me separé
no había estado con ningún hombre, y solo me complacía
con mis deditos o con un consolador que me compre, pero nada de eso
es igual a lo que me has hecho hasta ahora, cariño .....,
le dijo mientras trataba de recuperar el ritmo de su respiración.
Ni que decir, que esa noche Mario se quedo a dormir en la casa de
Fernanda, haciendo al amor hasta que casi salió el sol, demostrando
ella, que estaba ávida de tener sexo, y que esa noche intentaba
recuperar todo el tiempo en que no lo había tenido.
Este encuentro fue el comienzo de una relación que se mantuvo
por bastante tiempo, pero que ya en otra oportunidad le relatare,
ya que ambos utilizaron muy bien su fantasía, para disfrutar
del sexo en distintos lugares.
Rian_319@hotmail.com
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