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Hola
mi nombre es Fernanda tengo 25 añitos, soy soltera y dispuesta
a contarles varias cositas que he realizado.
En esta ocasión les voy a contar la historia de un día
de trabajo en el cual no fue todo tan monótono como siempre.
Yo hace un par de meses trabajo de secretaria administrativa en una
empresa de turismo. Un día me toco suplantar a María
Laura, una compañera de trabajo que siempre se encarga de preparar
las reuniones de socios.
Ese día estando yo sola en mi oficina y en la sala de juntas
que esta al lado se reunieron mi jefe y sus tres accionistas. Discutían
sobre nuevos proyectos de viajes y cual colectivo nuevo iban a comprar,
con este tema de la seguridad querían adquirir uno con muchas
garantías.
En un momento mi jefe me llamo y me pidió cuatro cafés.
Yo por supuesto los prepare y se lo lleve de inmediato. Luego de servirlos
me retire nuevamente a mi oficina a navegar por Internet y esperar
por si se les ofrecía algo más.
En un momento fui hasta la cocina a prepararme un té y cuando
volvía escuche detrás de la puerta que uno de los socios
le decía a mi jefe “Daniel esta muy linda tu secretaría,
¿si la incentivamos se animara a hacernos pasar un buen rato?”,
yo sorprendida me fui rápidamente a mi oficina y me quede sentada
pensando lo que había dicho ese hombre.
Como a los diez minuto mi jefe entro en mi oficina y cerro la puerta,
me miro y me dijo “¿Fernanda queres ganarte 300 dólares?”,
yo le conteste “desde luego señor, ¿qué hay que
hacer?”. El sonriendo me dijo “pasar a la sala de juntas y tener sexo
con nosotros cuatros”.
Así que me puse de pie y me fui con él.
Al llegar a la sala de juntas los
tres señores estaban sentados en el sillón, y mirándome
me fijamente las piernas y las tetas.
Mi jefe me tomo por detrás y apoyo su miembro en la cola, de
inmediato me comenzó a acariciar las tetas. Uno de ellos se
me acercó y acariciándome las piernas me comenzó
a levantar la minifalda, corrió mi tanga y empezó a
chuparme la concha.
Los otros dos se colocaron uno a cada lado mío y sacaron sus
vergas de sus pantalones, yo las tome y las comencé a frotar,
mezclando movimientos suaves y veloces.
El que estaba debajo de mí me saco la tanga, y me metió
los dedos dentro de mi concha al igual que su lengua. Mi jefe se saco
el pantalón y me apoyo nuevamente su pija pero esta ves sin
nada de ropa, luego se puso de pie él hombrezote que esta arrodillado
y me agache en medio de los cuatro mientras le chupaba la pija a uno
por ves mientras giraba entre ellos me fueron
sacando la camisa y el sostén, al rato me puse de pie y me
saque la minifalda, quedan únicamente con las ligas, las medias
y las sandalias taco alto.
Mi jefe me tomo y me llevo hasta la mesa de juntas me hizo inclinar
y me metió su pija, mientras que dos miraban uno de los muchachos
se subió a al mesa y me hizo chuparle la verga, mientras me
cogía los demás se intercalaban para que se las chupe.
En un momento mi jefe dejo de cojerme y comenzó otro yo seguía
chupando pijas a medida que se iban turnando para cojerme, en ese
momento estaba gozando como toda una señora puta. Uno de los
muchachos se acostó en el sillón y yo me subí
encima de él metiéndome hasta el fondo su verga gorda,
mientras me cogía otro de los machos se me colocó detrás
y luego de meterme
un dedo en el culo lentamente me introdujo su pija, la sensación
de tener dos pijas dentro era genial, mi jefe se colocó en
frente mío y mientras me cogían le chupaba la pija.
El otro se frotaba lentamente la verga esperando a que uno dejara
un agujero para que me pueda coger.
Mi jefe le dejo su lugar y se la empecé
a chupar, el que me cogía por el culo saco su pija y lo dejo
a mi jefe, yo entre chupada y chupada gritaba de placer, ellos gemían
y decían “que puta tan buena”.
Rato después me coloque en el sillón chico en cuatro
patas y de a uno comenzaron a cogerme por el culo, a medida que me
cogían se iban pajeando y caminando hacia el frente mío
y allí lanzaban toda su leche en mi boca, uno tras otro, dejándome
el rostro lleno de leche y por supuesto trague leche como nunca lo
había hecho.
Luego se vistieron, mi jefe me hizo pasar a su baño privado
para que me aseara, después me coloque nuevamente la ropa,
en esos instantes cuando salí del baño estaba mi jefe
solito, me dio los 300 dólares y me llevo a mi casa.
Al llegar a ella se encontraba mi novio, me pregunto como me había
ido, y yo le conteste que muy bien y que de seguro mi jefe me daría
un aumento.
Chau hasta la próxima.
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